Hoy hemos comido en familia en ABUBrasa, un lugar donde se respira cercanía, tradición y un profundo amor por la cocina hecha a la brasa, en auténtica brasa vegetal. Desde el primer momento, el aroma que envuelve la sala anticipa una experiencia reconocible, honesta y difícil de olvidar.
La propuesta que lideran Diego Barbosa Alves (chef) y Patricia (jefa de sala) tiene raíces marcadamente brasileñas, visibles tanto en los cortes de carne, en el dominio de la brasa, como en algunos de sus cócteles. Todo ello se traslada a una cocina con identidad, pero también a un espacio donde la relación con el cliente es cercana, natural y genuina, algo cada vez menos frecuente.
Hemos probado algunos de sus platos más representativos: tataki de ternera, nachos de ternera, parrillada Abu y una degustación de chorizos, acompañados por una botella de vino Mucho Más, y rematados con una tarta de queso y un brownie de chocolate que cerraron la comida con nota alta.
Mención especial merece el trabajo de Patricia, por su organización en sala, su atención constante y el trato cálido con el que hace que uno se sienta en casa. Y también el de Diego, que nos explicó con cariño la esencia familiar de su proyecto: ABUBrasa es un homenaje a ese refugio emocional que le recuerdan sus abuelos, sus raíces y su familia, un lugar pensado para compartir, no solo comida, sino memoria y afecto.
Un restaurante con alma, donde la brasa no es solo una técnica, sino un lenguaje.


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